En mis ojos, las lágrimas luchan por salir, quieren fluir ser libres, quieren que yo, no sufra por aprisionarlas. Pero lo que ellas no saben es que tengo miedo a que ellas se vayan, no quiero ser débil. No quiero decir que llorar sea de débiles, pero es un gesto que para mi es rendirse ante una batalla que aun no ha acabado, una batalla dura que se sufre continuamente, por muchos indicios de felicidad que hayan. Una batalla en la cual las palabras en boca no sirven de nada, solamente las que diga el corazón, con la razón de pequeña ayuda en el momento preciso...Una batalla que tienes que saber emplear silencios precisos, y expresar cuando pertoca lo justo, sin pasarse en ello...Una batalla en la que están todas las personas que quieres, familia, amigos,enemigos, amores...Donde ellos tienen que estar para lo bueno y lo malo, sino, carecería de sentido susodicha...Donde quien sale herido más que nadie, eres tu mismo, e infinidad de cosas más. esta batalla se llama VIDA...Hay gente que carece de ella, por su mala situación, por el hambre, por el amor o por TODO. Yo, personalmente, me considero de un grupo concreto en la lucha por el vivir: Soy del grupo de personas que oculta los malos sentimientos a los demás, sobre todo a la gente que valora con su alma...Y cuando reviento, estoy sola en ello...De esas personas que por mucho que le tiren encima, se lo carga a la espalda y lo afronta como uno solamente sabe, fortaleciéndola poco a poco...Aquella persona que piensa siempre en los demás anteponiéndolos en todo...De las que no se permiten un pequeño capricho, pero no material, sino espiritual, por el simple hecho de que no puedo por la razón que sea...Aquella que intenta no perder los estribos por no perder el trecho echo y derecho, intentando no torcerme en ningún momento...La que siempre intenta apoyar al más necesitado, en lo que se pueda...Aquella que no es de nadie...Incomprendida, y muchas veces incluso loca llegan a pensar de mi forma de ser, pero lo que veis no solo es lo que soy...Buscad más allá, porque la sorpresa no falta.Otro motivo por el cual no quiero que mis pequeños soldaditos de agua y sal no quiero que se me escapen, es porque pienso que por cada uno de ellos que se va, son un pedazo de alma desgarrada que pierdo, un trozo que necesito como todo humano, pero a veces, es inevitable que se fuguen...Mis fuerzas flaquean ante algo tan fuerte...Hoy, me vuelvo a rendir, y las dejo ir...Por el sufrimiento de personas ajenas a las cuales quiero mucho, y sufro por ellas, aunque no lo sepan y por situaciones del día a día que se van acumulando solas como armamento en estas pequeñas gotas cargadas de emociones...Dejo a un lado todo lo bueno y vuelvo a sumirme en mis pensamientos negativos, siendo egoísta sin poder evitarlo. Lo siento por esas personas que no me sepan comprender o me intenten ayudar, pero hoy, no estoy para felicidades y voy a dejar que las lágrimas broten y me destrocen los gestos de felicidad de mi rostro, sin recibir el consuelo que a todos pertoca, pero que niego por absoluto... Hoy, vuelvo a dar esquinazo a mi ideal, y dejo pasar las corrientes de aire por mi persona resquebrajada...