Te sientes débil, sin fuerzas para levantarte, con ganas de llorar en cada instante, un remolino de sentimientos negativos que te hacen un nudo en la garganta, quitándote el habla por completo. No sabes rehacerte, y los buenos recuerdos atormentan tu ser presentándose como películas en tu memoria, convenciéndote a cada paso, que éstos no volverán nunca más. Echas en falta todas vuestras tonterías, los momentos de confesión entre uno y otro, todo lo que haces o dejas de hacer, te recuerda a ellos porque quieras o no, con un amigo, lo que no hayas echo, extraño es, y más si es tu mejor amigo, o tu "hermano".
Las canciones te saben insípidas sin él, los momentos de alegría no son completos nunca, hay algo, un elemento fundamental que te falta en tu vida...Nadie mejor que él sabe como eres por realmente, todos tus defectos y virtudes y tú al igual que él, lo conoces todo sobre tu amigo, y por ello, es la mejor persona para apoyarte, animarte y estar ahí en los buenos momentos y los peores que te pueden ocurrir. No hay otra cosa que quieras comentar que no sea vuestro a tus compañeros, pareja o familia.
Nuestra mayor debilidad es él, y darías todo lo que existe conoces o desconoces por simplemente recibir un hola...Porque con esa palabra, es más que suficiente para saber que aún cuenta contigo en todo lo posible.No te puedes imaginar tu existencia sin él, en todo lo que te planteaste, ha estado como un fiel escudero, sabiendo quién soy, de donde vengo y a donde voy...Nunca se le puede mentir ni esconder nada, creo que nadie mejor que él sabe que tu esfuerzo ha sido el máximo.
Entonces piensas que se ha cansado de ti, que no eres lo suficientemente bueno para dicho. Lo único que quieres saber y que te tiene sin dormir es el motivo de vuestra separación, con tan sólo eso, te bastaría para aunque sea no volver a repetir ese mismo error en un futuro con éste, o sino hay esperanzas, con alguien que se asemeje...Porque los amigos son insustituibles y el ocupar su lugar es imposible. Él tiene una parte enorme de ti, y tú de éste, sois dos mitades separadas por el destino...Se pueden volver a pegar, pero el pegamento no tiene bastante aguante...Cada vez que se cometa un error, la herida será más grande, la cura más dura, y la situación no es la misma que la que fue en su momento de gloria.
Entonces es cuando abandonas por completo, y el vacío se apodera de ti. Te rehaces de nuevo, aunque ese gran vacío interior te acompañe por el resto de tus días. Puede que algún día se de cuenta de lo que ha perdido, pero como es la vida, llegará demasiado tarde como para que tu aceptes con los brazos abiertos su cariño de nuevo. O, puede que te pase como a mí, que por mucho que transcurran los años, el recibirlos no te será ninguna molestia, porque desde su pérdida, has tenido la esperanza de recibirlo
s de nuevo con el corazón en un puño y dándolo todo de nuevo por ellos.






