viernes, 7 de noviembre de 2014

Maldito tiempo, maldita realidad.

Es curioso como pasa el tiempo, y no somos ni conscientes de ello. Aún recuerdo cuando tan sólo era una pequeña niña despreocupada, con la única intención de tirarme por los suelos en el parque; mi cubito y mi pala en la playa; los besitos y abrazos de mamá y papá; pelearme con mis hermanas; querer el juguete más chulo del McDonalds; ver los dibujos a las ocho de la mañana o antes; emocionarme por unos zapatos nuevos, y recibir las riñas cuando en el mismo día se estropeaban; querer jugar más tiempo a la consola; hacerles preguntas muy comprometidas a mamá y a papá sobre temas, que en mi casa, no han sido considerados tabú, pero para muchos sí; querer chuches antes de comer o que la energía, no se consuma; no entender eso de que papi y mami no estén juntos, y desear con todas tus fuerzas que se quieran mucho mucho; que mami sepa que estás triste porque hoy tu trabajo de plástica no salió como pensabas; esos baños de espuma tan largos con las muñecas que más adoraba; dormir con mis mascotas y peluches; no saber qué hace la gente viviendo tirada en la calle; esperar a los Reyes Magos y decepcionarte al no ver regalos, o esperabas más de lo que recibiste; ya más tarde, ir sola al colegio, querer tener muchos amigos, mi primer amor, mis primeros sueños, mis primeras ilusiones, mis primeras decepciones...y, por desgracia, el madurar demasiado temprano e ir entendiendo lo cruel y horrible que es verdaderamente el mundo.

Entender por qué la gente mayor se pone triste, qué son las discusiones, el saber por qué papi no está en casa y arrepentirte hasta de haberle echado de menos, tener secretos incofesables, no querer hablar con nadie; recibir críticas de todos, ver que la gente no es tan buena cómo una se cree; recibir daños de personas que han llegado a ser en tu vida un icono ejemplar, que incluso has  querido ser como él, tu ídolo, tu todo...No corresponder con  a quién amas, no querer depender de nadie, y por desgracia, acabar por ello; que las ilusiones y sueños, se vayan desmoronando y tus espectativas sean tan bajas como tu moral...Agobiarse por todo, no poder respirar, tener siempre un pellizco en el pecho que te oprime por dentro; no querer que la gente sepa que sientes por tal de que no te dañen más ...Ver 
, y compadecerte de esas personas que no tienen nada ni tienen donde caerse muertos por la simple falta de papeles de diferentes colores que se tratan de falsificar día sí y día también, que mueven el mundo hoy día...Ver que tu vida, no es tan bonita como te la pintan cuando eres un crío, comprender por qué habían veces, que los Reyes Magos ni siquiera venían...Derrumbarte, querer levantarte, y no poder...Llorar sin motivos, odiar sin motivos, querer sin motivos...Que las heridas que te hacías en las rodillas de caerte, no son tan profundas ni dolorosas como las heridas internas que te ocasiona la vida...No querer nada, pero a la vez quererlo todo...

Infinidad de cosas que "cambian" por el dichoso y maldito tiempo. No, no cambian, sólo van destapándose esas verdades tan evidentes para aquellos que sabemos de la vida, que las personas ignorantes e insufridoras no llegan a conocer del todo o nada.

Me da rabia, me carcome como las mejores personas sufren por unos pocos desgraciados que tienen el alma ennegrecida y podrida, y que por su culpa, paguemos el pato aquellos que sólo pretendemos ser humildes y querer por querer...Que se aprovechen de nosotros sin fin ni miramiento...

Hay tantos aspectos escondidos, que empiezas a contar, y puedes tener 5 vidas, que no se acabará nunca esa lista...Incluso, algo como el amor, tiene tanto dolor y sufrimiento, que me planteo a veces si es un estado bueno o malo...En fin, vivir y sufrir. Sé que también hay cosas buenas, no os equivoquéis, y hay que centrarse en ellas, pero también ser conscientes de las malas, y recapacitar si realmente sabes qué es lo que te rodea.

 Algunos me llamaréis negativa y otros tantos realista, pero deciros que éstos, son los pensamientos de alguien que no puede dormir una de las tantas noches que se pasa en vela, y le perturban sus problemas. Supongo que los peluches con los que compartía mis sueños, no son suficientes.

jueves, 22 de mayo de 2014

María: Cortometraje sobre la violencia de género.

Bueno, lectoras y lectores, aunque no es mi estilo habitual el siguiente, me pareció oportuno que contemplarais un proyecto realizado por mis compañeros y yo, con la ayuda de nuestro profesor y amigos de él. Aquí en España ya hemos hecho la presentación de éste en el Hotel Vincci, La Posada del Patio, el día 16 de mayo, hace poco.
Trata sobre María, una adolescente a la que encarno, que se encuentra en una situación de sumisión completa a Roberto, su novio, el cual tiene un carácter difícil que causará problemas.
Espero que lo disfrutéis, y que todas las dudas que tengáis me las preguntéis, me haría una ilusión enorme que lo vierais. Un besazo, de vuestra escritora, Romi. 
PD: ¡¡Hacedlo conocer a vuestros amigos y cercanos!! 
En el siguiente enlace os encontraréis con el corto:


http://youtu.be/868SujQgxEo               




                                                                                                                                            Presentación del corto en la entrada del Hotel

viernes, 7 de marzo de 2014

Yo VS Problemas // Yo VS Libertad: ¿Qué batalla librar?

Si supierais el cansancio que tengo...Hay situaciones que uno es capaz de afrontar fácilmente, saliendo ileso...otros, en los que los arañazos que te haces escuecen simplemente, y con un poco de alcohol eres capaz de curarte las heridas. Pero, hay situaciones, en la que las magulladuras duelen a morir...Tanto, que una es incapaz de continuar por mucho que se lo proponga, o por muchas manos que te ofrezcan una mínima ayuda, del suelo no se es capaz de levantar, y, como último recurso empleas lo que a los humanos se nos da mejor hacer: rendirse. 

Suena muy radical, pero hay heridas que por mucho que las trates de curar y desinfectar, no van a tener ningún remedio. Es como el que se hace un corte en el brazo: si es leve no pasa nada, pero si es grave, el brazo lo puedes incluso perder  para poder continuar, a menos que quieras que se te pudra o mueras por la fiebre. Pues eso es a lo que yo me refiero: a veces, simplemente, no tienes porque buscarle una solución a esos problemas, simplemente, córtalos de raíz, ríndete, pero no ante ellos como su esclavo, sino aceptar que a veces para ganar una guerra, lo mejor es rendirse, aprender de ello, y seguir. Has perdido un brazo, si, pero gracias a ello valoras mas lo que pierdes y has podido seguir viviendo. 

Hay gente que verá esto pues la estupidez más grande que sus ojos hayan podido ver, que lo más coherente y lógico es seguir intentándolo, luchar,  brazo no se debe perder. Pero, por desgracia amigos, hay partes de la vida en la que uno debe de hacer estupideces. Y a mi, me ha llegado. He alcanzado un punto en el que no quiero siquiera intentar aquello que me resulta imposible, por la simple fatiga que siento por tantas batallas que una ha librado, y únicamente me dejo llevar por los vientos, sintiendo la libertad, la bonita brisa del mar, el color de los cantos de pájaro...Y sólo porque guardé mi espada, y me puse el simple escudo que a veces se nos olvida, o incluso, voy al descubierto, me da igual. 

[pajaros+III.jpg]La ignorancia es el mejor guantazo que uno puede pegar, y yo se lo estoy dando a mi vida a mi día a día, no quiero que la cabeza se me sature de nuevo, o al menos, de momento. Ya llegará el instante en el que vuelva a enfrentarme cara a cara con lo que se me presente, pero prefiero por algún tiempo dejarlos en el más remoto desierto de mi olvido, y que el arena los entierre y algún otro se tope con ellos. Yo ya he tenido suficiente de dar dos pasos hacia delante, y tres hacia tras. Es mi hora, me toca  a mi pisar fuerte y dar todo de mi, que la gente me vea, hacerme notar, reírme de todo, pero no de todos, y que me dejen tranquila con mi calma y serenidad. Gritar de la emoción y llegar a balancearme en las telas del paraíso.

Todo lo escrito anteriormente, suena tan precioso y sencillo, pero para aquellos que no están ciegos a la realidad, saben que ésta tarea no es nada fácil. Y de nuevo, nos vemos dando vueltas en la misma ruleta. Entonces, ¿qué hacer? Eso amigo, eso, lo debes de decidir tú. Decides tú si quieres luchar por tus problemas, y aprender y seguir recibiendo tu dosis de dolor diaria, o luchar por librarte de ellos, y tener un respiro, aunque sea por un instante,y saborear el verdadero gusto, placer y satisfacción de lo que es la verdadera LIBERTAD.


De vuestra escritora desaparecida por mucho tiempo, ROMI.