sábado, 25 de julio de 2015

Casi un año.

 Pues después de un largo tiempo, me he decidido de nuevo a escribir. Llevo cerca de un año sin poder expresar mis sentimientos, y he llorado. He llorado como nunca. He llorado por los que se han ido de la vida y han sido un pedazo del puzzle de mi vida. He llorado por los que se han ido en vida, sin yo quererlo, con tantas cosas que debía decir y no pude...He llorado por como la vida pasa delante de mi y me pierdo en el tiempo, y divago entre sombras muertas. He llorado por los mejores momentos de mi vida, como es el nacimiento de mi sobrino o por el bonito apoyo de a quien más amo. He llorado por llorar...

 He llorado por tanto, y han llorado tan poco por mi, que en este tiempo me he cuestionado si habrán muchas personas que lo hayan hecho por mi. Y me he dado cuenta que me da igual. Una mete en el fuego las castañas que se ha buscado, y no las que le han dado ya hechas.

 En este tiempo me he realizado más como persona. He tenido que hacerme grande y dejar a un lado la niñez que tanto quiero. He descubierto que un beso puede ser la apertura de una bonita etapa de mi vida, o el abandono de un camino que ni había comenzado a ser construido. He descubierto que una canción puede llevarte a momentos inolvidables o a momentos a los que desearías borrar de tu memoria. Que una decisión puede determinar por completo tu vida y que incluso a veces, no hay marcha atrás cuando emprendes la aventura. He descubierto que a quien más se aprecia, también te la puede jugar, que las palabras duelen por quien te las dice, no por lo que haya en ellas y que personas que no han significado nada para ti en un principio, pueden llegar a convertirse en el aire que respiras. Que la ayuda se recibe de la persona menos esperada, y que la esperanza no se puede perder aunque la situación sea límite. Que los sentimientos no están valorados al grado que uno los sienta, y que siempre vas a recibir menos de lo que vayas a dar, pero eso sí, serás correspondido. Que la soledad no era tan mala como pensaba: es PEOR. Que aunque el rencor no se debe guardar siempre quedan espinas clavadas. Que duele el rechazo, duele la mentira y duele la decepción, y cada vez más conforme se avanza. Que a veces hay que mirar más por uno mismo que por los demás...

 Tanto en un año, tanto llevo a dentro de mi, que todo en mi me decía que lo dejara fluir en mis manos y que mi mente y el teclado hicieran el resto. Hoy me he decidido a escribir porque hoy ha sido el día en el que he vuelto la vista atrás y he vislumbrado qué es lo que me queda por ver y qué es aquello que debo saborear aún. Espero que la amplia gama de colores y los miles de sabores que me esperan, sean mejor de los ya probados, aunque siempre habrá algo que me sepa a agrio. 

 No sé cuándo volveré a desahogarme, pero espero que el día que me decida de nuevo a ello, haya degustado y visto más de lo que tengo ahora, que sepa un poco más del misterio que es la vida.