¿Y por qué lloro solo de pensar en la idea de no tenerte?
¿Y por qué cuando se que te perdido, sigo amándote y luchando por ti?¿Y por qué no seré merecedora de tu piel, persona y alma?¿Y por qué hasta el aire que suspiro, sabe y huele a ti?¿Y por qué te amo tanto?¿Y por qué una persona como tu, hubiéndome hecho eso que has hecho y estando con quien estás, sigo exhausta solo con que me dirijas una sola palabra, en un mísero día? ¿Y por qué soy tan buena y no te restriego ni digo nada cuando tengo ocasión de hundirte por todo mereciéndotelo?¿Y por qué mis lágrimas no dejan de correr por mis mejillas solo imaginarme tu espléndido rostro frente a mi como ha sido siempre?
Todas estas preguntas y muchas más, son las que me hago todos los días...Torturándome noche tras noche, fingiendo dormir cuando, en realidad, desahogo mi triste pena con la almohada, ésta, ya cansada, de que la mojen y la espachurren como a un trapo de cocina que quiero escurrir, pensando por mis adentros, "Ni las almohadas me quieren ni me consuelan vv" y me deprimo en mi lúgubre dormitorio, amargada y sola, con el apoyo de unos pocos, los amigos que me han sabido demostrar que valen la pena convivir con ellos, capaces de devolverme la vida con una sola sonrisa, que me hacen sacar de mis adentros una pequeña y a la vez gran sonrisa, la cual reflejo con orgullo y a la vez temor a que ésta se valla de nuevo, cuando ellos, se encuentren ausentes de nuevo solamente un pequeño y dolorísimo instante... Recuerdo aun los días de infancia que era feliz y solamente me preocupaba de dormir, comer, reír y disfrutar con los míos...Tubiendo un sentimiento que solo son capaces de sentir los niños y que muchos, no saben o no han sabido valorar: La inocencia. Pues bien, a mi me gustaría volver a esos tiempos, aunque me quede una larga o corta vida por delante, pero me refiero a que cada vez que los problemas nos inunden con esta frecuencia cada vez más común entre nosotros, volver atrás, olvidarlo todo y ser inocentes de nuevo, jugando en el parque y disfrutando el bonito día de sol junto a nuestras queridísimas madres las cuales apreciamos más que a nada...¿Sabéis? He pensado muchas veces, o casi siempre mejor dicho, que a quién perteneció, pertenece y pertenecerá mi corazón; Empiezo a pensar en esta cuestión tan aplastante para mi, y la voz de mi silencio, que es a la única voz que escucho con claridad (el resto como la del amor, el razonamiento, el arrepentimiento, etc. se encuentran difusas, sin distinción de ellas de las múltiples peleas y desacuerdos que se plantean unas a otras) me dice en un pequeño susurro, característico de él, que escuche en mi interior. Que además del murmullo que surge de las demás voces y la suya, que escuche concentradamente y oiré, multitud de cosas más, aun mas confusas, que debo ignorar y seguir escuchando...Hasta que en cierto momento, el pensamiento me da un paradón, y surgirá el padre de esta voz tan sabia que pocos son capaces de escuchar, por muy raro que suene: El silencio en sí; de este, aparecerá un pequeño murmullo muy difícil de entender, que si prestamos atención y le damos cuidados específicos, es cada vez más claro; ese murmullo, es la voz de tu corazón, como quejándose, con un tono agonioso pero que a la vez nos aporta calidez a nuestros seres más internos, el alma y el espíritu. A partir de aquí, debes de seguirle y encontrar el camino adecuado de los millones que te dirá lentamente, pero difíciles y dolorosos de escoger e incluso te puede poner un solo camino, pero que esté escarpado, lleno de piedras y trampas mortíferas y mortales, haciéndote sufrir y matándote lentamente. Poca gente, ha entrado en las tierras del corazón, y casi nadie, ha sido capaz de llegar ni a la mitad de este: Pero quien lo hace, se siente satisfecho y logra la meta que todo humano desea a lo largo de su vida y cuesta de llegar: A la voz de la felicidad, y de ahí a su dueña, la señora y digna felicidad. Entonces, te darás cuenta, que tu corazón no pertenece a nadie, sino, solamente a la felicidad, a los momentos buenos de la vida, a los gritos y saltos de alegría que damos, al amor puro e intenso, a todo eso y muchos más contenidos que tiene dichosa palabra y sentimiento. Pero, lo primero de todo, concéntrate y escucha: Porque llegar aquí, no es nada fácil...Y ante todo, oye la voz de tu silencio con gran interés, porque será la que te acompañe en todo momento y situación de tu largo camino interior y a la que escuches con más claridad y sinceridad que ninguna otra te pueda ofrecer...
Es un blog donde todo el mundo puede opinar y reflexionar, sobre las cuestiones morales y de la vida que yo, aquí, expongo...Quiero haceros ver que no todo es tan malo como se pinta, y que si las cosas suceden, no son porque si.
jueves, 15 de marzo de 2012
El camino a la felicidad.
Etiquetas:
aislamiento,
amor,
lucha,
sentimientos,
soledad,
sueños
Ubicación:
Martínez de la Rosa, 29010 Málaga, España
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