Después de liar tanto la tortilla y de hablaros tanto de comida, de lo que pretendo hablaros es de un sentimiento muy propio del ser humano cuando nos encontramos en situaciones desbordantes, cuando no somos capaces de aferrarnos a nada y la tenemos de consuelo porque en el fondo depositamos cierta confianza a que lo deseado se cumpla...Si la gente tiene empeño en ella, será por algún motivo aparente...De lo que os hablo es de la famosa esperanza...
La solemos identificar con el color verde, aunque sinceramente no se porque...Supongo que deposita dicho sentimiento a la inmensa mayoría, e incluso a mi misma.
Yo opto de primeras que existe...La esperanza no es cuestión de querer tenerla o no...Se lleva en lo más hondo de nosotros y sin darnos cuenta, surge en cualquier momento sin que puedas impedirlo...Es un remedio que tenemos ante lo que nos rodea, ante aquello que se nos opone y nos dificulta hasta lo más mínimo y hay que agradecer que tengamos esta cualidad. Es valiosa, más incluso que el amor en ocasiones, porque decidme, ¿realmente alguien que carece de sueños e ilusiones ha podido afrontar sus miedos y la vida propia? Podéis quejaros de que el amor es muy fuerte y nos ayuda a ello...Pero el amor es dependiente también de la otra persona, es un sentimiento compartido, cuando la esperanza es algo tuyo, que no depende de nada y ni de nadie solo de ti mismo...
Es una gran aliada siempre está ahí para que no nos caigamos de nuestro rocinante y que apiademos la batalla y así también la guerra como auténticos caballeros e incluso reyes triunfantes...Hace que el más pequeño indicio de una simple llama, se extienda, provocando el más mortífero incendio, siendo el viento o la gasolina su causa ...Es fiel y leal como nuestro compañero el perro o el gran amigo que consideras hermano, por permanecer ahí en el momento que más se requiere y en los momentos de alegría y logro...Es la pieza del puzzle más fácil de encajar y a la vez aquella que siempre te guía a poner las demás en un abrir y cerrar de ojos...
Si queréis puedo hacer miles de comparaciones a ella demostrando así la de pruebas que hay y que establecen que la esperanza existe, pero que si en alguna ocasión ni la sentimos es porque solo que tenemos que conectar más con nosotros mismos, y no dejar que lo negativo entierre lo mejor de nosotros...Con cariño, de vuestra escritora, Romi.

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